martes, 10 de octubre de 2017

El árbol generoso

Meses ha, que el blog dormitaba esperando que los gansos salvajes vuelvan del sur, que Sepo recupere su lista o que un buen álbum ilustrado nos despertara... ha tenido que ser, cómo no, El árbol generoso este clásico de la literatura que sinceramente, a mí, nunca me emocionó demasiado, siendo fan confesa de Shel Silverstein... Pero me dejé llevar por la insistencia de las voces más expertas, y creo que ha sido todo un acierto. Puede que sea este libro. Puede que sea porque ya llevamos muchas letras juntos, nos conocemos mejor, el diálogo es más fluido, puede que sea el cariño, puede… Puede que sea este libro. Pero, pasen y lean, juzguen ustedes mismos...


il. de El árbol generoso


El árbol se tuerce cuando ve llegar al niño, ¿por qué?
Daniela: porque quiere al niño y sus brazos de hojas se mueven cuando le ven
Cuando el niño crece, deja de visitar al árbol, pero de repente se ven unas piernas ¿De quién son?
Catalina: Son de unos novios
Candela: Hermanos
¿Quién piensa que son novios? ¿Quién piensa que son hermanos?
Cloe: Novios
Sara Lee: Novios
Paula: Novios
Lluvia: Novios
Daniela: Son dos novios
Ainoa: Son hermanos
Gabriel: Novios
Eric: Novios
 Julia: hay un corazón tallado en el árbol, son novios
Aitana: Novios

Cuando se lo pide, ¿Creéis que va a cortar sus ramas?
Candela: Sí
Lluvia: No lo sé
Cloe: Sí
Aitana: No
Paula: Sí
Gabriel: No
Eric: No
Shiam: Sí
Julia: No
Ainoa: No
Lluvia: No
Sara Lee y Daniela: Sí porque he visto la última página

¿Qué os parece que se lleve las ramas?
Candela: Me parece muy bien porque el árbol le ha ofrecido sus ramas
Lluvia: Si fuera un árbol no le daría mis ramas, bueno un poquito pero no todas
Cloe: Yo no le daría mis ramas
Aitana: No lo sé…
Paula: Yo no se las doy
Catalina: No le daría mis ramas
Gabriel: No porque se está aprovechando de él porque sabe que le quiere y que le va a dar todo lo que le pida
Shiam: Yo no le daría las ramas
Julia: Le daría unas poquillas
Ainoa: Pobrecillo árbol, me da pena
Sara Lee: También le daría unas pocas
Daniela: alguna le daba, no todas, porque tiene que seguir viviendo

¿Os molestaría que os pidiera ramas si fuerais un árbol?
Candela: a mí no me importa que me las pida, si le quiero, se las doy todas
Lluvia: Sí
Cloe: Sí
Aitana: Sí
Paula: Sí
Gabriel: Sí
Catalina: Sí
Eric: Sí
Shiam: Sí
Julia: Sí
Ainoa: Me molesta un montón que me las pida
Sara Lee: Sí que me molestaría
Daniela: me molestaría

¿Creéis que el árbol fue feliz después de despojarse de todas las ramas?
Candela: Sí
Lluvia: No
Cloe: Sí
Aitana: Sí
 Paula: Sí
Gabriel: Sí, porque no sabe que se está aprovechando de él y él le quiere
Catalina: Sí
Shiam: Yo pienso que no, porque le da al niño lo que le pide porque le quiere pero  si le das una cosa a una persona porque la quieres pero necesitas esa cosa para vivir, por dentro no te hace mucho bien porque ya no eres tú, te falta lo que le has dado
Julia: No está contento
Sara Lee: Está feliz
Ainoa: No está muy contento
Daniela: Está feliz pero no sabe que se aprovecha mucho de él

¿Creéis que el niño será capaz de cortar el tronco cuando el árbol se lo ofrece?
Candela: Yo no creo que corte el árbol porque es muy viejito y no tiene fuerzas para talarlo
Lluvia: No puede cortarlo, no tiene ni motosierra ni hacha

Y en este momento de la historia, el árbol del que sólo queda un tocón, ¿sigue siendo un árbol?
Shiam: El árbol le da sus trozos para estar más cerca del niño, ahora que es un barco está más cerca que nunca
Daniela: Este niño es que sólo piensa en él
Candela: para el árbol el niño es su amigo, por eso le da todo, le quiere
Cloe: el árbol es feliz aunque lo pierda todo porque se lo da a quien más quiere
Ainoa: para este niño nada es suficiente
Paula: no creo que sea feliz porque el niño es un abusón
Aitana: está contento
Catalina: el árbol está contento, pero ya no es un árbol
Eric: es un árbol y está contento
Gabriel: está feliz
Lluvia: está muerto
Ainoa: El árbol no es feliz, y si yo fuera el árbol le diría: cómprate lo que quieras, con tu dinero
Shiam: todavía puede volver a crecer, le queda la raíz
Julia: este árbol no está ni contento ni triste, es un árbol, no tiene sentimientos
¿Creéis que los seres vivos tienen sentimientos? ¿O solamente los humanos los tenemos?
Julia: No se mueve, no habla
Ainoa: Sí intenta abrazar al niño con sus ramas
Julia: Es un libro
Gabriel: sí que habla, el lenguaje de las hojas, además
Shiam: los árboles no tienen sentimientos porque no tienen órganos
Sara Lee: Sofía, ¿tú crees que hablan?
Sofía: No lo sé, no está demostrado que sí, tampoco de manera fehaciente que no… de todos modos no creo que necesitemos una opinión científica… Julia, cuando has estado este verano en Asturias, ¿te pareció que los árboles no sentían? ¿Te sientes más viva rodeada de árboles o de edificios?
Julia: De árboles
¿Los animales tienen sentimientos o necesidades primarias?
Aquí todos están de acuerdo en que los animales sienten
¿Qué final consideráis más adecuado? Aquel en el que el final es “el árbol fue feliz” (que es el que le obligó a poner la editorial que le publicó en el momento) o el que él tenía pensado “el árbol fue feliz, aunque la verdad es que no”
Lluvia: es imposible que el árbol esté contento, ese niño es un machista
Daniela: yo creo que quieres decir que es egoísta
Paula: lo que es es un abusón
Shiam: y un aprovechado
Ainoa: y avaricioso
Y para terminar… ¿os gusta esta historia?
Candela: Sí
Lluvia: sí porque el árbol tiene muchos más sentimientos que el niño, el niño nada más que tiene sentimientos cuando era un niño, cuando era mayor parece que no
Cloe: Sí
Paula: A mí no me gusta mucho, me pone nerviosa que el niño sea tan abusón
En general todos están encantados con la historia… entonces, Ainoa me pregunta:
¿Y a ti?
Me gusta porque me da que pensar, pero no me gusta porque creo que hay mucha gente como este niño, que de tanto consumir se van a terminar el mundo
Sara Lee: a mí me gusta hasta que se hace mayor que se vuelve muy egoísta

Creo que después de estar con ellos, y escucharles no sólo ha cambiado mi percepción de este álbum, el respeto que siento por estos niños ha crecido otro poquito, han conseguido algo muy difícil: dejarme sin palabras.


No hay comentarios:

Publicar un comentario