miércoles, 1 de febrero de 2017

El sodadito de plomo, versión de Jörg Müller editada en Lóguez




Hoy comenzamos de nuevo con el taller de Animación a la Lectura de la Biblioteca Hans C. Andersen  … ¡por fin!
Durante los meses que dure el taller trabajaremos diversidad de temas que están comprendidos dentro de la CDU
la clasificación que se emplea en las bibliotecas para ordenar toda la información. Desde los dioses de las mitologías hasta los animales o la poesía., todos estos temas serán los ejes de nuestras lecturas y nuestras creaciones artísticas, e incluso algunas de ellas pueden formar parte de la biblioteca una vez que termine el taller… una escalera llena de versos, pequeños seres escondidos por los rincones, una rayuela en la entrada del edificio…
Sólo nos falta lanzar un canto rodado y ¡que comience el juego!
 Lo primero será descubrir cuánto sabemos y también cuánto creemos que sabemos… ¿se corresponden nuestros mapas con la realidad de la sala? Y como esto es un trabajo sesudo nada mejor que dedicar un buen rato a lo que más nos gusta… la literatura, seguimos con el planteamiento de Chambers

LECTURA DIME

El señor que ha escrito El soldadito de plomo, también ha escrito El patito feo; La princesa y el guisante; La sirenita… ¿Sabéis cómo se llama?
Sara Lee: Se llama igual que la biblioteca porque yo tengo en casa un libro con cuatro cuentos dentro…

Parece obvio que todos conocen la historia del soldadito de plomo, pero más de la mitad de los niños (son quince) dice que sí pero no, dice que no… así que intentando emular a Jörg Müller les voy contando la historia tradicional mezclada con esta nueva interpretación.
¿Dónde el está el soldado?
Daniela: en el suelo con una rata
Ainoa: está en el campo
¿Dónde está la casa? ¿En la ciudad, en el campo…?
Lluvia: en el campo
Candela: en una casa
¿Quién ha encontrado al soldadito? ¿dónde lo ha encontrado?
Sara Lee: lo ha encontrado el padre
Carlos: se lo ha regalado a un bebé
¿Vosotros tenéis tantos juguetes como este niño?
Candela: Yo sí
Shiam: Yo también
¿Cuál es vuestro juguete favorito?
Lluvia: a mí me encanta mi Nancy patina en California
Shiam: Yo tengo un altavoz y canto
Gabriel: El Halcón milenario
Carlos: mis cartas pokemon
Ainoa: ¡mi cocina!
Daniela: si quieres mi hermana Julia y yo, ¡le hacemos fotos a todos nuestros juguetes!
En vista del entusiasmo que suscita esta conversación les pido que me traigan una foto imprimida  de su juguete favorito… y pasamos página
¿Ahora qué está pasando?
¿Dónde estamos?
Ninguno lo sabe… estamos en París, que está en…
Lluvia: ¡¡¡Dentro de la Torre Eiffel!!!
Más bien es la Torre la que está en París, que está en Francia, que está en Europa
¿Qué hacen?
Cloe: un barquito de papel para el soldado
¿Hacia dónde se dirige el barquito?
Sara Lee: ¡hacia las alcantarillas!
¿Quién acompaña al soldadito?
Ainoa: una muñeca
Julia: Es una barbie
¿por qué sabéis que es una barbie?
Daniela: ¡Porque nosotras tenemos!
Candela: Yo tengo varias
Lluvia: yo no, no me gustan las Barbies
¿Por qué está en las alcantarillas? Porque está roto, y nadie lo quiere así que en esta versión, lo tiran a la basura, en la época en que Andersen escribe esta historia uno de los juguetes más comunes entre los niños que se los podían permitir eran los soldaditos de plomo. Cuando el niño protagonista de este cuento recibe su regalo, descubre que a uno de estos soldaditos le falta una pierna y no lo quiere, así que lo tira… pero su hermana lo encuentra y decide que hace buena pareja con la bailarina que tiene su mamá en el joyero… la bailarina y el soldadito se enamoran, pero el niño, que vuelve a encontrar el soldadito decide acabar con él para siempre lanzándolo al fuego, cuando a la mañana siguiente limpian la chimenea, encuentran entre las cenizas un corazón de plomo. Soy consciente de que esta es otra versión más de la obra, esta es la mía... por eso en la próxima sesión leeremos el cuento original en voz alta.También hablaremos de cómo las historias van cambiando según quién las cuente y vayan pasando los años.
Pero mientras tanto seguimos con la narración que nos propone Müller…
¿creéis que esta historia va a terminar igual?
Todos están bastante convencidos de que no.
Paula: la Barbie es una nueva princesa
Julia: es rosa y rubia
Cloe: ¿y eso qué tiene que ver?
Sara Lee: yo tengo una moto y una bicicleta y una maleta…todo para mi Barbie
¿dónde están ahora el soldadito y la princesa? ¿siguen en la ciudad?
Daniela: no, porque el agua no está sucia, hay un pez
Ainoa: y los colores son diferentes
¿dónde termina el pez?
Eric: Entre sangre y basura
Julia: Otra vez
Ainoa: Qué asco
Carlos: moooola
¿os parece posible que un juguete viaje tanto?
Cloe: Nooooo
Lluvia: sí puede ser que vaya y que vuelva, si lo han tirado…
Al otro lado del mundo hay otro papá, que recoge de la basura a un soldado y una princesa, unas latas y que confecciona un coche con el que el niño juega, hasta que alguien compra ese juguete que vuelve a viajar en avión hacia la misma ciudad de la que salió, pero esta vez ya no es un juguete cualquiera, ¿dónde está?
Daniela: Ahora está en una tienda y  vale 33 euros
¿Seguro que es una tienda?
Gabriel:¡¡¡ es un museo!!!
Les explico que los juguetes están numerados para que puedas saber y entender todas las piezas expuestas, ya que como muy bien observa Gabriel, el juguete ya no pertenece a otro niño, sino a una colección que se exhibe en uno de los museos más visitados del mundo, el Louvre, y del que seguiremos hablando pues creo que una forma muy buena de entender la ordenación de una biblioteca, tan compleja tanto para los niños como para los adultos, puede hacerse a través de libros como El museo de tronquito, pero eso será en nuestra próxima sesión... 
hasta entonces, ¡felices lecturas!










2 comentarios:

  1. Muy bueno Sofía
    Gracias por trabajar así con nuestros peques.
    Un saludo
    Cristina T.

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  2. ¡Gracias Sofía! Me ha encantado leerlo. La peque me contó algo pero bastante inconexo, de modo que sabía que habíais leído el Soldadito de Plomo, pero no me cuadraba mucho la Barbie...
    ¡Saludos! Pilar.

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